Evangelio según San Mateo 11,25-27.En esa oportunidad, Jesús dijo: "Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Este texto nos permite descubrir que no podemos exigir sino recibir con corazón abierto lo que el Padre Dios quiere darnos.
Este texto nos permite descubrir que no podemos exigir sino recibir con corazón abierto lo que el Padre Dios quiere darnos.BUEN DIA A TODOS!
(Foto: Jubileo de los Niños, año 2009)
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